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Herramientas Organizacionales

Mi diario de persona cuidadora

Como parte del programa Caregiving Collaborations®, hemos creado Mi diario de persona cuidadora. Esta guía está diseñada para ayudarle a mantener la organización en lo referente a cuidar a otra persona. Por favor, descárguela de los enlaces siguientes:

  • Mi diario de persona cuidadora - Persona cuidadora (PDF)
  • Mi diario de persona cuidadora - Hogares temporales (PDF)

Puede usar el diario en las visitas médicas y para llevar un registro de la información importante y las rutinas diarias, tales como:

  • Historial médico
  • Lista de medicamentos
  • Información de contacto del médico de atención primaria y otros proveedores
  • Información de contacto de emergencia
  • Copias de los resultados de laboratorio y radiología
  • Resúmenes de altas hospitalarias
  • Alergias

También puede comunicarse con su [Administrador de la Atención] para obtener su propio Mi diario de persona cuidadora. Puede imprimirlo y guardarlo en una carpeta o usarlo en su computadora para ayudarse a mantenerse organizado u organizada.

La planeación

Dedicar algo de tiempo a la planeación puede ayudar a que su labor de cuidar a un ser querido sea más fácil. Crear un horario diario para su hogar establecerá rutinas y le permitirá apartar cierto tiempo para cuidar de sí mismo o misma.

Podría tomar algo de tiempo discernir lo que funciona mejor para usted y sus hijos. Algunas personas necesitan un horario estricto para seguirlo cada semana, mientras que otras prefieren una sencilla lista de cosas que deben hacerse cada día.

Los siguientes son algunos elementos que quizá desee incluir:

  • Tareas diarias o semanales
  • Horas o planes de comidas
  • Horario de medicamentos
  • Ejercicio
  • Actividades sociales
  • Citas
  • Recordatorios para ordenar suministros o surtir recetas
  • Rutinas para irse a la cama

Cuándo comunicarse con su [Administrador de la Atención]

El [Administrador de la Atención] de su hijo o hija está ahí para apoyarle. Esa persona es una parte importante del [Equipo de Atención]. Son muchas las razones por las que podría necesitar estar en contacto con él o ella. Algunos ejemplos de cuando debería comunicarse con él o ella son:

  • Un cambio en el padecimiento
  • Una visita a la sala de emergencia u hospitalización
  • Caída o lesión
  • Si no se le están brindando todos los servicios acordados
  • Un diagnóstico o medicamento nuevos
  • Asistencia para encontrar o cambiar de proveedor
  • Dificultad para hacer una cita
  • Un cambio en los arreglos de vivienda o trabajo
  • Necesidad de capacitación adicional
  • Preguntas sobre el transporte médico o equipo médico duradero (DME)

Cuándo ir a la sala de emergencias

Una situación de emergencia es cuando la vida pudiera estar en peligro. También es cuando, de no obtener atención, una persona podría resultar permanentemente lesionada o discapacitada.

Ejemplos incluyen:

  • Problemas para respirar
  • Dolor de pecho severo
  • Sangrado severo
  • Cambios repentinos en la habilidad de moverse, hablar o sentir sensaciones en un brazo o una pierna
  • Envenenamiento
  • Desmayos
  • Cambios repentinos en el estado mental
  • Toser o vomitar sangre
  • Aparición repentina de un dolor de cabeza severo, especialmente si es “el peor dolor de cabeza de su vida”
  • Pensamientos suicidas u homicidas
  • Diarrea o vómitos severos
  • Emergencia de salud conductual

Las lesiones severas también requieren atención inmediata. Por ejemplo:

  • Quemaduras
  • Cortadas
  • Hinchazón o dolor extremos en una articulación
  • Fracturas

Si se presenta una situación de emergencia, vaya a la sala de emergencia más cercana. Si la persona no puede moverse o si no puede moverse a la víctima en forma segura, llame al 911. Si usted es un padre o madre temporal, notifique a su entidad de colocación de niños de conformidad con los requisitos del licenciamiento.

Después de obtener atención de emergencia, siempre dé seguimiento con el médico primario de su hijo o hija para ponerle al tanto de la situación y programar una visita de seguimiento, según sea necesario.

Si el padecimiento requiere tratamiento en un plazo de 24 horas, pero no amenaza la vida, visite un centro de atención urgente o llame a su médico para obtener consejo y hacer una cita.